Quipu en quechua significa nudo y sus
rasgos significativos más comunes son nudos atados en colgantes,
los que eran leídos e interpretados por los quipucamayos, y
llevados y recogidos a través de los caminos del inca por
los chasquis.
El sistema contable y literario del Imperio Incaico
descansaba en el quipu, que no sólo permitía contabilizar
sino también mantener las crónicas de tiempos pasados. Los quipu
fueron los libros del antiguo Perú, a través de los cuales se informó
de la vida y de la muerte, de las relaciones sociales y culturales
de los desastres de la guerra y los beneficios de la paz; la extensión
de su difusión fue enorme a través de todo el Tawantinsuyo.
El quipu era generalmente un cordel de aproximadamente unos treinta
centímetros (sin embargo, existen unos más largos) al que se le amarraban
hilos multicolores. De éstos partían otras hebras unidas mediante nudos
hechos a distancias variables y en hilos de diferentes colores. El número
de nudos y la combinación de colores permitían a los que conocían el
sistema “leerlo” sin dificultad.